Puerto Madryn: el legado de Lucas Antieco y la defensa de la Loma Blanca rumbo al We Tripantu
Por Activando Patagonia
En el marco de una nueva celebración del We Tripantu,
compartimos el siguiente escrito de Juana Antieco, hermana del lonco Lucas
Antieco, referente mapuche-tehuelche que dedicó gran parte de su vida a la
defensa y resguardo de Loma Blanca (Lig Winkul Elutuwe), espacio ceremonial
sagrado ubicado en Puerto Madryn.
El texto constituye un testimonio sobre la historia
reciente del lugar, los conflictos que atravesó la comunidad y el legado
espiritual, cultural y territorial dejado por Lucas Antieco. A pocos días del
We Tripantu, sus palabras también reflejan el esfuerzo colectivo por mantener
viva la memoria y la significación de este espacio para las generaciones
presentes y futuras.

“Loma Blanca / Lig Winkul Elutuwe, espacio ceremonial sagrado.
Breve crónica:
Para que circule y se vaya a donde llega el Willi kurruf (el viento sur).
La Loma Blanca empezó a resguardarla en el año 1997 Lucas
Joaquín Antieco. No fue una cuestión caprichosa en esos años, sino que fue
gracias a los relatos de gente antigua de ahí. Del lugar sacaron restos óseos
pertenecientes a habitantes originarios denominados Lafkenche (gente que vive
cerca del mar) Mapuche.
Con el correr de los años y la nueva planificación de la
ciudad, toda la gente que vivía precariamente en el morro fue reubicada o se
fue de la zona. Hasta entonces era solo para la gente no Mapuche una parcela de
greda, donde no se podía plantar nada. Lucas Antieco, que empezó a buscar y
encontrarse con su identidad mapuche-tehuelche, la Loma Blanca no fue algo sin
valor, sin importancia; fue, desde que levantaba la primera ceremonia
acompañando por el chachay Juan Basilio, un lugar sagrado. Donde habitaron
nuestros kuifickicheyem, un territorio con memoria.
Así transcurrieron los años y por entonces, sin tener
comunidad, empezó a andar el camino de lucha solo (así repetía y repetía); a
veces nos molestaba, claro. De a poco empezó a acercarse más gente al lugar, la
que había sido forzada a crecer lejos del territorio, en medio de los barrios
pobres y marginales de la ciudad. Lucas era ese fiel reflejo; él había nacido
en Costa de Lepa, a 670 km, en la meseta de Cushamen.
Fue tal el valor que tuvo la Loma Blanca que los
científicos de CONICET-CENTPAT realizaron estudios (los cuales están para dar
fundamentos certeros del sitio memorial).
Hace varios años, posterior a que la Loma Blanca fue
declarada por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas como espacio
ceremonial y filosófico del pueblo mapuche-tehuelche de Chubut, empezó también
la codicia por volver ese lugar, ahora céntrico, a las manos del municipio. Y
dar respuesta así a la vecinal mal llamada "colonos galeses", en el
intento de borrar la memoria del populoso barrio Loma Blanca. Pensando en
construir un recorrido para hacer gimnasia y esparcimiento y dejar un rinconcito
del lugar para que "los indios vendan sus chucherías"; así, así fue
dicho en una reunión entre municipio y vecinal.
En el mes de septiembre del 2025, aprovechando que la
comunidad estaba en un camaruco en la meseta central, la administración de
Sastre, a través del área de Hábitat y Planeamiento Urbano, mandó a pasar las
máquinas. Se llevaron puesto el REWE y todo lo que se había construido a lo
largo de los años, siendo ese espacio elegido por muchas escuelas primarias,
secundarias, estudiantes universitarios y de otras zonas que se llegaban a
querer saber.
Cuando el acuerdo era que esperarían a la gente de la
comunidad para avanzar con un acuerdo medio oscuro, de MEJORÍA. Eso no ocurrió,
sino que tan violento fue el comportamiento de la gente del municipio, de los
que están al frente de la Dirección Indígena y de Cultura, que dejaron que un
espacio tan importante para la espiritualidad sea violentado, arrasado y
despojando a su gente de toda la simbología filosófica y cosmogónica.
Este accionar de los funcionarios serviles al poder fue lo
que marcó y enfermó el espíritu del lonco Lucas Antieco yem, quedando vacío,
sin protección; sus fuerzas se fueron con el semicírculo del REWE y del kultrum
gigante que apuntaba al sol. A partir de ahí su piuke se llenó de tristeza, de
dolor, de impotencia, de destrato, de rabia y de revivir la misma conquista.
Aun así él, fiel a sus principios y kimun, no abandonó el
lugar; siguió yendo todos los días y se quedó ahí a CUSTODIAR el espacio
sagrado. Dormía en una carpa; así estuvo varios meses.
En diciembre volvimos entre todes a abrazar la Loma Blanca.
Nuestro compromiso fue con los ngen del lugar, con nuestros ancestros que
habitaron ahí.
Jamás nos detuvimos a preguntar al lonco yem si se sentía
bien, si su salud era buena. Lo fuimos viendo adelgazado; le pedimos muchas
veces que vaya a descansar, que recupere fuerzas. Pero él era tozudo y no era
fácil de convencer; quizás en el fondo ya los kuifickicheyem le habrían dicho
que su existencia en este plano estaba ya contada y entendemos ahora que así
fue; él se quedó hasta que su cuerpo y su piuke dijeron basta, hasta acá nomás,
hasta acá nomás.
Entonces muchxs quisiéramos volver a verlo andar "al
trotecito", con su cultrum y trutruca a cuestas para levantar ceremonia en
este Año Nuevo; pero él ya partió al leufu mapu/río de arriba, a huenu
mapu/tierra de arriba.
Y acá quedamos un poco huérfanos; así nos sentimos cuando
parte un lonco, un ser mayor que fue guía y apoyo de nosotrxs.
Pero también sabemos que debemos ser custodios de todo lo
que el lonco Lucas Antieco yem sembró.
El Retorno del Sol: A
diferencia del calendario occidental, el mapuche no es lineal ni
antropocéntrico; es cíclico. We Tripantu significa "la nueva salida del
Sol". Representa el punto máximo de alejamiento del Sol, el cual detiene
su camino y comienza a regresar hacia la Tierra, trayendo consigo el renacer de
la naturaleza.
Armonía con la Tierra: Las
plantas, los animales y el agua reciben esta nueva energía. Se entiende como un
momento donde todo vuelve a empezar, limpiando el pasado y renovando el küme
mogen (buen vivir) en equilibrio con el Wallmapu (territorio).
El día 19 de junio es la junta en la Loma Blanca; la
ceremonia se levanta el día 20 en el espacio sagrado. Gracias a las manos
amorosas de pu lamuen que estos días están trabajando en finalizar la ruka, y a
Cacho y Sandra, que volvieron a poner vida en el rewe. El lonco Lucas dejó
hecho epu wankuto mamull (dos bancos de madera) para que quien quiera su
compañía se siente a escuchar.
Felepe may Tati, küme akuy ta we tripantu may, kume akuy
Mawun ta mapu, kume akuy ta compang pu kuifickicheyem. Rume mañun lonco yem
Lucas Antieco trekange lig winkul feula.”
Wirin: J.E. ANTU.
![]() |
| Lonko Lucas Joaquín Antieco |
Significado de algunos términos mapuches
presentes en el texto
We Tripantu: Año Nuevo Mapuche.
Literalmente, "nueva salida del sol" o nuevo ciclo de la naturaleza.
Lig Winkul Elutuwe:
Nombre mapuche del espacio ceremonial de Loma Blanca.
Willi Kurruf: Viento del sur.
Lafkenche: Gente del mar o
habitantes cercanos al mar.
Kuifikecheyem (Kuifickicheyem): Los
antiguos, ancestros o personas de tiempos pasados.
Lonco: Autoridad tradicional o jefe
de una comunidad.
Ngen: Espíritu protector o fuerza
espiritual asociada a un lugar de la naturaleza.
Kimün: Conocimiento, sabiduría
ancestral.
Piuke: Corazón, tanto en sentido
físico como espiritual.
Rewe: Altar ceremonial sagrado
utilizado en ceremonias mapuches.
Kultrum: Tambor ceremonial mapuche
utilizado en rituales y ceremonias.
Trutruca: Instrumento musical de
viento tradicional mapuche.
Leufu Mapu: Tierra o mundo del
río; referencia espiritual asociada al tránsito después de la muerte.
Wenu Mapu (Huenu Mapu): Mundo
de arriba o espacio espiritual superior.
Wallmapu: Territorio ancestral
del pueblo mapuche.
Küme Mongen (Küme Mogen): Buen
vivir; concepto de equilibrio entre las personas, la comunidad y la naturaleza.
Pu Lamuen: Hermanas, hermanos o
miembros de la comunidad.
Ruka: Vivienda tradicional mapuche.
Mawün: Lluvia.
Epu Wankuto Mamüll: Dos
bancos de madera.


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